miércoles, 2 de septiembre de 2009

Vuelta a la rutina...





La última vez que escribí en este blog me despedía de vosotros por unos días: me iba al apartamento de mis abuelos en la Costa Brava. Este año estaba especialmente perezosa y había hecho unos planes de relax 100%: tumbarme en la toalla, ir a nadar, echarme en la tumbona, echar la siesta, etc. Unas vacaciones muy sedentarias, sí, pero me apetecía mucho no preocuparme en nada más que en "untarme" con protector solar cada horita.
Y, nada, ya se sabe que los hermanos pequeños (aunque con el mío sólo me llevo dos años) disfrutan llevando la contraria a los mayores... total: a fecha de veintipico de julio Àlex se lió la manta a la cabeza y planeó una escapada. Si llega a escoger un destino cualquiera, yo seguramente le hubiera montado un pollo por no haberme consultado antes de sacar los billetes, y me hubiese hecho de rogar un poco (me encanta, para qué negarlo). Àlex no escogió nada al azar, fue justamente a dar en mi talón de Aquiles. "¿Nos vamos la semana que viene a DUBLÍN?" Y yo, que llevaba nueve años soñando con volver a pisar suelo irlandés (estuve viviendo en un pueblo a 70 km de Dublín por un mes cuando tenía 17 años), vi el cielo abierto y tardé una milésima de segundo en preparar mi maleta.

Algunos datos poco ortodoxos de Dublín que no aparecen en las guías de Lonely Planet:
  1. el irlandés de a pie no controla mucho en geografía: en el verano de 2.000, al llegar a la casa dónde iba a vivir, la mamá de la familia me preguntó de dónde venía y, al decirle que era de España, ella me dijo "Oh, I love Rome". Sí, mrs. Quigley, yo no he estado aún en Roma, pero dicen que es una ciudad ITALIANA maravillosa". Esta vez, el vuelo se atrasó, llegamos a Dublín a las 3:00 y tuvimos que coger un taxi para llegar al hotel. El trayecto duró unos 20 minutos que el taxista disfrutó como un loco, hablando sin parar a una velocidad supersónica para mi "nivelazo" de inglés y haciéndome sudar tinta para entenderlo. Nos sometió a mi hermano y a mí a un interrogatorio de tercer grado, nos hizo mil y una preguntas de España, de Barcelona y del "océano" de Barcelona, si se podía nadar sin peligro de encontrarte con tiburones... Mr. Taxista, el "océano" se llama Mediterráneooooo, es un mar, no hay tiburones, al menos de los grandes (tintoreras sí que hay alguna que otra, una de ellas ha veraneado en la costa cerca de Vilanova i la Geltrú).
  2. suelen vestir con colores muy muy muuuy chillones, como si fueran subralladores con patas. Mejor aún si mezclan jersey verde chillón, con pantalón rosa fucsia, calcetines naranjas fluorescentes y zapatillas rojas. Si os da por entrar a chafardear alguna tienda de Penneys (el Primark de aquí) poneos las gafas de sol o corréis el riesgo de quedar deslumbrados por un buen rato.
  3. entre los "teenagers" se lleva el estilo Pantoja. Dónde se ponga un buen chándal, unos taconazos y unos grandes pendientes de aro (como para que se columpie un periquito) que se quite todo lo demás...
  4. uno de los recepcionistas del hotel nos habló de los "Knackers", que no fuéramos a según que parte del norte de Dublín porque estaba lleno de ellos. Los knackers son los chungos de barrio, los macarras que intimidan a todo lo que se menea, especialmente turistas. Lo que no sabía el recepcionista es que nosotros vivimos en una ciudad cerca de Barcelona que tiene una fama -no demasiado merecida- de "ciudad sin ley" y somos especialistas en ignorarlos. Ningún problema con nadie.



En resumen, Dublín es una ciudad muy dinámica, con gente siempre dispuesta a charlar sobre cualquier cosa, y, por norma general, amables. Según mi opinión, un poco "españoles hablando en inglés".

El resto de verano pude hacer lo que me apetecía: tomar el sol, nadar y dormir mucho. Aunque con tanto sol acabé más quemada que los italianos que van a Lloret de Mar.
¿¿De qué me sirvió mi protección 50?? Gasté unos mil botes de loción after-sun... Todo eso acompañado de un gran resfriado: el cuerpo humano no está muy preparado para asimilar el paso de vivir a los 35 grados que teníamos por entonces en Barcelona a estar a 15 grados en Dublín tras dos horas y media de vuelo.

¿Y vuestras vacaciones? Espero que hayáis recargado las pilas y tengáis mucha energía para comentar en los blogs en este duro septiembre de vuelta a la rutina.


5 arañazos...:

Mª José dijo...

Bienvenida al mundo bloguer!!! Yo no recargo las pilas hasta la semana que viene...Que ganas tengo de pillar la tumbona je,je
Besos de colores para animar tu regreso.

JB dijo...

Aaagh, me has matao con el tema del look pantoja... :S jajaja

Y lo de la "Roma española" tiene tela, también... yo siempre digo que no tengo ni idea de geografía, pero vamos, tan mal no estoy.

Anna dijo...

Look Pantoja?' En serio?? xDDD

Como sabes, por mi parte no ha habido casi descanso... A pesar de dos escapadas de fin de semana a Madrid y Figueres, el resto de los días [incluso durante estas escapadas[, he estado estudiando :$ Así que cuando termine el jueves pienso descansaaaaaaar... hasta el lunes que empiezan las clases ¬¬

Me alegra mucho que tú si hayas podido descansar, que bien lo merecías :)


PD. En el próximo viaje, me apunto ;)

marijose dijo...

Bienvenida de vuelta... yo no tengo vacaciones hasta finales de mes, así que aún me queda pringar unos días más!!!

Me alegro de que lo hayas pasado tan bien ;-)

Clara dijo...

Tenemos que quedar para ver esas fotos que me dijiste que Alex le hacia a la gente en Dublin para ver esos super looks pantojeros xD